Estos días los periodistas de TvAlmansa se han ocupado de la transformación (temporal) de la calle Rambla de la Mancha que, en un intermedio de las obras, ha sido ocupada por los peatones de forma natural.
El pasado martes, día de mercado, parecía una especie de calle Preciados. Ante las cámaras los nuevos transeúntes de Rambla se mostraban entusiasmados y abogaban porque este fuera su destino definitivo, con espacio, terrazas y sin coches.
Los comerciantes también están a favor, los de la calle y de las galerías de forma mayoritaria (aunque haya alguna voz en contra) y lo sabemos porque hemos hablado con ellos y se han sumado a la campaña de firmas de la Plataforma por los Espacios Públicos. Es cierto que ahora están sufriendo más que nadie las obras, pero estos días de parón, con gente llenando la calle y entrando en cafeterías y comercios les están dando un respiro. Esto sin hablar de los hosteleros que con sus terrazas en la calle peatonal podrían ser los grandes beneficiados.
Y si la gente quiere, ¿qué dicen quienes nos gobiernan? En realidad tanto PP como PSOE asumían un compromiso con la peatonalización del centro en sus respectivos programas, especialmente el PP con su ‘Centro Comercial Abierto’. Desde la oposición el PSOE dice que “hay que ser valiente y hacerlo ya” y desde el Gobierno hablamos con los concejales de Movilidad y de Urbanismo y creen en la peatonalización de Rambla. Y el alcalde, Francisco Núñez, nos decía ayer, en una conversación informal, que era eso lo que él quería.
Entonces ¿Quién impide que Rambla se peatonalice? Los técnicos, nos dicen.
Hace sólo un par de años el Ayuntamiento encargó, a través de la Agencia Regional de la Energía, el Plan de Movilidad Urbana. Costó 60.000 euros que se pagaron con dinero público. Un equipo de técnicos especializados en movilidad estuvo en Almansa durante meses y aplicó al tráfico un método científico: midió la densidad de tráfico en las calles y sus horarios, estudió la rotación del aparcamiento, la anchura de viales y aceras, hizo encuestas de los hábitos de desplazamiento. Dibujaron un mapa de la situación de la movilidad en la ciudad y proyectaron cómo sería en el futuro, como consecuencia lanzaron una serie de propuestas para corregir los problemas de hoy y los que anticipaban podrían producirse en los próximos años. Nunca antes se había hecho nada igual.
Para sorpresa de algunos, los redactores tuvieron en cuenta a los peatones, que resultaron ser la mayoría y los peor tratados por nuestra trama urbana, el 70% de los desplazamientos urbanos se hacen andando y la mayoría de las aceras tienen menos de un metro. Así que resolvieron que los mayores esfuerzos debían hacerse para mejorar las condiciones del tránsito urbano a pie.
Las propuestas del Plan de Movilidad Urbana coincidían en buena parte con el estudio de accesibilidad que la ONCE había redactado para la ciudad unos años antes.
Además trataban el tráfico con mucho detalle, desde soluciones de cirugía de tráfico para cruces conflictivos, peatonalización de los accesos a los centros escolares hasta el estudio de todos los semáforos con una nueva regulación de los tiempos de apertura y cierre, rutas de autobús urbano, etc. El trabajo aporta las alternativas a la circulación en cada actuación y lo aplica a los modelos de crecimiento que se habían desarrollado durante el estudio.
Hay quien dice que esta gente no tiene ni idea porque es de Barcelona y no conoce la idiosincrasia de los almanseños. La tontería es de tamaño folio y no merece comentarios.
Por supuesto el Plan de Movilidad dice que Rambla de la Mancha tiene que ser peatonal.
Así que ahí están los técnicos, los que dicen que sí. Técnicos que están especializados en la materia y cuyos estudios hemos pagado. Es ya momento de tomar la decisión que la gente estamos pidiendo a gritos.




